|
Guión y Dibujo: Jason Editorial: Astiberri Precio: 17 € Sinopsis Un volumen único en el que se reúnen tres historias, que sólo coinciden en la temática y en la ausencia, o al menos, escasa presencia de texto. Los vivos y los muertos cuenta la historia del sencillo limpiaplatos de un restaurante enamorado de una prostituta, a la cual conoce gracias a un ataque de zombis. En Dime Algo, se nos presenta el reencuentro entre un carterista y su amor de juventud. Por último, Por el mal camino, es la historia mil veces vista de Frankestein, esta vez contada desde la perspectiva del criado y su particular reflexión acerca de la vida, la muerte y el amor.
 Opinión Sin lugar a dudas, una obra brillante. A pesar de la escasez de palabras a lo largo de las historias, al autor no le cuesta prescindir de ellas para conmover al lector, al menos a la que escribe esta reseña, para transmitir algo con sus historias. En pocas palabras, éstas no son necesarias. En cuanto el dibujo, no es demasiado complicado, el color es plano, y a menudo, la cara de los personajes, animales antropomorfos (casi siempre pájaros y perros), es inexpresiva. Sin embargo, es gratamente sorprendente como, a pesar de esto último, Jason es capaz de crear un pequeño universo a través de los personajes y transmitir tanta emoción a través de ellos. En cuanto al guión no tengo quejas: pequeñas historias en apariencia sencillas con un tranfondo algo más complejo: no creo que defrauden a nadie. Para acabar, especial mención a Dime algo, historia poblada de pequeñas sutilezas (el cambio de color de la página de fondo para indicar pasado-presente, la utilización de cortinillas de texto al más puro estilo del cine mudo), con un héroe, una heroína y un villano convencional a los que se les da una vuelva de tuerca para sorprendernos con un final que no lo es tanto. En resumidas cuentas, leedlo, que está en la biblioteca y no os cuesta nada.
Lo mejor: No soy capaz de quedarme con nada. Probablemente con Dime algo, toda ella.
Lo peor: Quizás el dibujo, pero tampoco me atrevo a quejarme de él, ya que es lo que le confiere esa especie de encanto que tiene la obra.
|